Gabriel Milito negó conflicto con cuerpo técnico de Larcamón
Ambos estrategas desacreditaron la información de un supuesto conflicto durante el partido
La derrota de Chivas frente a Cruz Azul no fue un resultado más en el Clausura 2026. Además de representar la primera caída del Rebaño en el torneo, el partido estuvo cargado de tensión por la rivalidad reciente entre ambos clubes y, especialmente, entre los cuerpos técnicos encabezados por Gabriel Milito y Nicolás Larcamón. La última Liguilla dejó cuentas pendientes y roces visibles en las bancas, por lo que el nuevo enfrentamiento prometía intensidad dentro y fuera del campo, algo que terminó marcando la narrativa posterior al silbatazo final.
Una rivalidad que sigue encendida
El duelo disputado en el Estadio Cuauhtémoc fue vibrante en lo futbolístico, pero también estuvo acompañado de versiones que apuntaban a un nuevo capítulo de fricciones. Desde la transmisión de TUDN se mencionó que habría existido una bronca en los pasillos, una situación que incluso estuvo cerca de llegar a los golpes entre integrantes de ambos cuerpos técnicos. La información corrió con rapidez y alimentó la percepción de que la tensión acumulada desde la Liguilla seguía latente, lista para desbordarse en cualquier momento.
La postura firme de Milito
Sin embargo, el propio Gabriel Milito se encargó de frenar esas versiones en la conferencia de prensa posterior al encuentro. Consultado directamente sobre los supuestos incidentes, el entrenador rojiblanco fue claro y sin rodeos: “En la previa no pasó nada. No sé a qué viene la pregunta. Venimos a jugar, a competir y a luchar como se debe. No hubo ninguna diferencia en relación a otros juegos”. Con esa declaración, el técnico argentino buscó bajar la temperatura mediática, aunque reconoció implícitamente que el partido se vivió con intensidad, como si se tratara de una final más.
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Más presión tras la primera derrota
El tropiezo ante la Máquina no solo significó perder el invicto, también abrió interrogantes sobre la fortaleza anímica del equipo. En torneos largos, una derrota puede convertirse en un punto de inflexión o en una simple anécdota, dependiendo de la reacción del grupo. Por eso, en la misma comparecencia ante los medios surgió una pregunta que encendió aún más el ambiente y que puso a Milito frente a un escenario incómodo que no dejó pasar.
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El momento tenso en conferencia
Cuando un periodista insinuó que la caída podía representar el derrumbe de la temporada para Chivas, el entrenador respondió con evidente molestia. “¿Cómo se va a acabar la temporada por una derrota? ¿A qué jugador se le pasa por la cabeza? Somos los primeros en saber el recorrido. No abandonaremos nunca, hay que insistir. Es una pregunta sin sentido”, afirmó. Su reacción dejó claro que, puertas adentro, el plantel no contempla dramatizar un resultado adverso, aunque hacia afuera el ruido mediático intente magnificarlo.
Lo que viene para el Rebaño
Con la rivalidad ante Cruz Azul más viva que nunca y la presión natural que implica dirigir a Chivas, Milito enfrenta ahora el desafío de transformar la derrota en aprendizaje. El Clausura 2026 todavía ofrece margen de maniobra, pero cada partido comienza a adquirir un peso específico en la carrera por la clasificación. Si algo dejó este episodio es que el equipo no solo compite contra sus rivales, sino también contra las expectativas y el entorno, un escenario que pondrá a prueba su carácter en las próximas jornadas.