Chivas se rebeló y el juego sucio de la Federación para doblar al Rebaño
El entorno rojiblanco teme una cacería de brujas administrativa y arbitral tras la resistencia a entregar jugadores al Tri.
La guerra está declarada y el Rebaño lleva las de perder en el escritorio. Aunque la FIFA no tiene facultades para sancionar directamente a Chivas por no prestar jugadores fuera de fechas oficiales, la presión desde la Federación es asfixiante. El conflicto por las convocatorias de Javier Aguirre ha puesto al club en una posición de rebeldía que no perdonan en las oficinas de Toluca. La Selección Mexicana se ha convertido en el garrote para golpear a un equipo que solo busca proteger su patrimonio mientras otros reciben permisos especiales bajo la mesa.
Las represalias que preocupan en el entorno rojiblanco
El miedo a la venganza institucional recorre Verde Valle. Las represalias no llegarán por oficio, sino a través de decisiones administrativas adversas y un trato desigual que ya empieza a notarse. Mientras a otros clubes les extienden la mano con calendarios cómodos, a Chivas le cierran las puertas de cualquier permiso especial. El entorno rojiblanco denuncia que el trato ya no es de socios, sino de enemigos, castigando la planeación del equipo con una rigidez reglamentaria que curiosamente no se aplica para los equipos con "amigos" en el poder.
El Estadio Akron bajo la lupa
El Estadio Akron está ahora en el centro del blanco. Existe una preocupación real de que los comisarios de la Liga MX endurezcan el criterio ante cualquier incidente mínimo en las gradas. Se espera que castigos por el grito homofóbico o altercados menores sean mucho más severos de lo habitual, buscando el veto o multas millonarias que asfixien a la directiva de Amaury Vergara. La consigna parece clara: cualquier pretexto en la casa de las Chivas será utilizado para imponer sanciones ejemplares que en otros estadios del país simplemente terminan en una advertencia o un reporte ignorado.
Transmisión y arbitraje en el centro de la polémica
Lo más alarmante ocurre en la cancha y en la pantalla. Hay una alerta máxima por posibles restricciones en la transmisión de los juegos y, sobre todo, por un arbitraje que parece traer la consigna de perjudicar al Rebaño. Las decisiones polémicas en el VAR y las tarjetas injustificadas se ven como la herramienta perfecta para frenar el paso deportivo del equipo de Gabriel Milito. La afición de Chivas se siente bajo asalto, convencida de que el "cobro de factura" por no ceder ante los caprichos de la Selección Mexicana ya comenzó y no se detendrá hasta ver al club doblegado.
Por Diego Soledispa - Somos Chivas