¡No lo olvidan! La afición de Chivas ovacionó a Alan Mozo y el defensor reaccionó
Recientemente transferido, el ahora ex rojiblanco visitó el Akron jugando para Pachuca.
El regreso de Alan Mozo al Estadio Akron no fue un partido cualquiera, sino un torbellino de emociones que confirmó el estatus de ídolo que el lateral aún conserva entre los seguidores del Guadalajara. Apenas unos días después de que se oficializara su préstamo al Pachuca por decisión de Gabriel Milito, el defensor volvió a la que fue su casa y fue recibido con una estruendosa ovación que retumbó en cada rincón del inmueble. Lejos de la frialdad que suele rodear a las salidas polémicas, la nación rojiblanca se volcó en aplausos para reconocer la entrega de un jugador que siempre defendió el escudo con garra. Esta muestra de cariño dejó en claro que la herida por su partida sigue abierta, pero lo que se desveló sobre el emotivo gesto que tuvo el defensa hacia la tribuna antes de iniciar el calentamiento dejó a todos con la boca abierta.
Esa reacción del futbolista no se hizo esperar, pues al escuchar su nombre coreado por miles de gargantas, se detuvo para saludar y agradecer con visibles muestras de afecto a quienes hasta hace poco eran sus mayores impulsores. Mozo, visiblemente conmovido, intercambió señas de respeto con los grupos de animación, rompiendo por un momento la concentración debida a su nuevo equipo, los Tuzos. Fue un instante de conexión pura que demostró que el sentido de pertenencia no se borra con un cambio de camiseta ni con una transferencia apresurada. El lateral demostró una clase impecable fuera del terreno de juego, aunque lo que se desveló sobre el breve pero intenso cruce de miradas que tuvo con Milito en los túneles tras recibir este homenaje fue todavía más revelador.
La reacción de Mozo tras ser ovacionado:
Un adiós que se siente como pausa: El impacto de Mozo en el Akron
Lo ocurrido en la previa del encuentro ante Pachuca marcó un contraste absoluto con la narrativa de "ciclo terminado" que la directiva intentó imponer durante las últimas semanas. La incógnita sobre si la afición respaldaría la decisión del técnico fue revelada por el ambiente ensordecedor del estadio, confirmando que, para el pueblo chiva, Alan Mozo sigue siendo uno de los suyos a pesar de vestir de blanquiazul. El defensor cumplió con su palabra de brindar respeto total, pero su lenguaje corporal gritaba que el sentimiento por el Rebaño permanece intacto. Esta presión mediática y social recae ahora sobre los hombros de la dirigencia, aunque lo que se filtró sobre la promesa que Mozo le hizo a un utilero en el vestidor visitante sobre un posible regreso fue lo que realmente desató el misterio.
Esa filtración sugiere que el jugador no ve este préstamo como un punto final, sino como una oportunidad de demostrar que su lugar está en Verde Valle bajo un proyecto que sí lo valore. Mientras tanto, el Guadalajara debe aprender a vivir sin la intensidad de su antiguo lateral derecho, lidiando con el fantasma de un jugador que, incluso como rival, fue más vitoreado que muchos de los actuales titulares. La moneda sigue en el aire y solo el tiempo dirá si este desprecio de la directiva termina siendo el error más costoso del Clausura 2026. Chivas ganó en la cancha con el gol de la "Hormiga", pero en las gradas, el nombre de Alan Mozo fue el que se llevó la victoria moral en una tarde de sentimientos encontrados.