A pesar de su fracaso en Chivas, Óscar García será DT del Ajax sub-23
El director técnico dejo un mal sabor de boca tras su paso con el Rebaño
Chivas ha tenido entrenadores que marcaron época y otros que apenas fueron un suspiro en la memoria rojiblanca. En esa segunda categoría aparece Óscar García Junyent, quien llegó como solución de emergencia tras la salida de Fernando Gago, con la misión de estabilizar un proyecto que ya mostraba grietas. Su arribo generó expectativa por su trayectoria europea, pero el desenlace fue muy distinto al que imaginaba la directiva.
Doce partidos y un episodio incómodo
El técnico español apenas dirigió 12 encuentros al frente del Guadalajara, un periodo corto pero suficiente para que su etapa quedara marcada por un momento bochornoso. Tras un empate ante el Cibao en la Copa de Campeones de Concacaf, un aficionado irrumpió en plena conferencia de prensa para exigir su renuncia, reflejando el malestar que comenzaba a crecer en la tribuna. Aquella escena simbolizó el divorcio entre proyecto y resultados, una fractura que terminaría acelerando su salida.
Un currículum que sedujo a la directiva
Amaury Vergara apostó por García respaldado por su historial en el futbol europeo. El estratega había dirigido a clubes como el RB Salzburgo, Olympiakos y Celta de Vigo, experiencias que lo colocaban como un perfil interesante para liderar una reestructura deportiva. Sin embargo, el contexto de Chivas exigía respuestas inmediatas y el margen de paciencia fue mínimo, dejando en evidencia que el prestigio previo no siempre garantiza éxito en el futbol mexicano.
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Un nuevo capítulo en Países Bajos
Lejos de Guadalajara, la historia de García encontró un giro inesperado. El Ajax de Países Bajos anunció su incorporación como entrenador del equipo Sub-23, un movimiento que sorprendió por la magnitud institucional del club neerlandés. Más allá de trabajar con jóvenes talentos, existe un detalle que añade peso a su nombramiento: en caso de que el técnico del primer equipo sea cesado, él asumiría el mando de manera interina, lo que abre una puerta a un escenario de mayor responsabilidad.
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El contraste con el presente rojiblanco
Mientras García inicia una nueva etapa en Europa, Chivas tomó un rumbo distinto. Tras su salida, Gerardo Espinoza asumió brevemente el control, pero el verdadero golpe de timón llegó con la contratación de Gabriel Milito. Bajo el mando del argentino, el equipo ha mostrado una transformación notable, con una idea clara de juego y una identidad que vuelve a ilusionar a la afición. El contraste entre ambos procesos deja una pregunta inevitable sobre qué faltó en el proyecto anterior.
Lecciones de un ciclo inconcluso
La experiencia de Óscar García en Chivas es un recordatorio de lo frágiles que pueden ser los proyectos en el futbol actual. Un currículum sólido no asegura conexión con el entorno ni resultados inmediatos, y la presión mediática puede acelerar decisiones que cambian el rumbo de una institución. Hoy, mientras el Rebaño mira hacia adelante con Milito y García apuesta por reconstruir su prestigio en el Ajax, queda claro que aquel episodio en Guadalajara fue solo una estación más en una carrera que todavía busca su reivindicación definitiva.