Más allá del salario, revelan por qué Alan Mozo, Alan Pulido y Érick Gutiérrez se van de Chivas
Tres pilares importantes dejarán el Rebaño Sagrado en muy poco tiempo.
Chivas está más activo que nunca en el mercado rumbo al Torneo Clausura 2026 y no solo por los refuerzos que busca incorporar. Mientras el club sigue sondeando la llegada de un defensa central, puertas adentro se tomó una decisión fuerte que impacta de lleno en el armado del plantel: Alan Pulido, Alan Mozo y Érick Gutiérrez no entran en planes. La información fue confirmada por el periodista de ESPN, Jesús Bernal, quien aclaró que se trata de una determinación estrictamente deportiva. Y esa aclaración cambia por completo el eje del debate.
La noticia explotó en Guadalajara al inicio de la pretemporada, cuando comenzó a trascender que varios referentes quedarían fuera de la consideración. Rápidamente surgieron versiones sobre un ajuste económico o una orden desde la directiva, pero Bernal fue tajante: la decisión es de Gabriel Milito. No hubo pedido de reducción de nómina ni negociación salarial frustrada. El mensaje es claro: el proyecto empieza con un corte profundo. Y cuando un técnico toma ese poder, el siguiente paso suele ser una algo todavía más fuerte.
Milito toma el mando y marca territorio
En las últimas horas tomó fuerza la versión de que Alan Mozo y Érick Gutiérrez estaban dispuestos a reducir su salario para seguir en Chivas, pero esa hipótesis quedó totalmente descartada. Jesús Bernal fue tajante: el dinero jamás estuvo sobre la mesa. La decisión fue exclusivamente futbolística y partió de Gabriel Milito, quien evaluó rendimientos, perfiles y proyección dentro de su modelo de juego y concluyó que Mozo, Pulido y Guti no encajan en el proyecto. Y cuando una salida nace desde el banco y no desde la billetera, el mensaje interno es mucho más profundo de lo que parece.
La postura del entrenador marca además un quiebre con lógicas recientes en el club. Milito no prioriza trayectoria ni pasado rojiblanco, sino coherencia con una idea clara y sostenida. Por eso no hay excepciones ni jerarquías intocables. El técnico ya ganó la primera pulseada fuerte puertas adentro y, con ese poder, Chivas empieza a mover el mercado desde otro lugar. Pero esta decisión no solo impacta en las salidas: abre un efecto dominó que explica por qué el club ya trabaja en reemplazos concretos ahorrándose una verdadera fortuna.
El impacto económico y lo que habilita en el mercado
Más allá de lo futbolístico, las salidas también tienen un impacto financiero concreto. En caso de concretarse las bajas de Pulido, Mozo y Gutiérrez, Chivas podría ahorrar cerca de 5 millones de dólares anuales en salarios. Se trata de tres de los contratos más altos del plantel, lo que libera margen para reforzar posiciones clave sin desbalancear la estructura económica.
Ese ahorro no es un objetivo en sí mismo, pero sí una consecuencia que abre nuevas posibilidades. Con ese espacio, Chivas puede ir por un central de jerarquía y, al mismo tiempo, apostar por variantes ofensivas más acordes al presente del equipo. El mercado, en ese contexto, deja de ser una urgencia y se transforma en una herramienta de ajuste fino. Además, 'Puli' ya tiene un reemplazo de lujo.
Pulido ya tiene reemplazo y el mensaje es contundente
En el caso puntual de Alan Pulido, la dirigencia ya movió ficha. Ángel Sepúlveda aparece como su reemplazante natural, tras brillar con Cruz Azul en los últimos dos años. El delantero viene de marcar 7 goles en el último Apertura y fue campeón de goleo en la Concachampions que la Máquina conquistó recientemente. Números, actualidad y competencia internacional: el perfil que Milito pretende. La señal es directa y difícil de ignorar. Chivas no solo decide quién se va, sino que muestra con quién quiere competir. Menos pasado, más presente. Menos nombre, más rendimiento.