La polémica postura de la directiva de Chivas que condiciona el esquema de Gabriel Milito
Pese al deseo del entrenador argentino, la directiva fue contundente con su decisión.
A solo dos semanas de iniciar el Clausura 2026, la directiva de las Chivas ha tomado una decisión que ha dejado helado al cuerpo técnico: según reveló el periodista Jesús Bernal, el club ha frenado definitivamente la búsqueda del defensa central que solicitó con urgencia Gabriel Milito. A pesar de que el equipo mostró una cara ofensiva arrolladora al golear 0-4 al Irapuato en su reciente amistoso, el estratega argentino considera que la retaguardia sigue siendo el talón de Aquiles del proyecto. La cúpula rojiblanca ha decidido ignorar esta petición táctica, cerrando las puertas a cualquier nueva contratación para la zona baja, pero los nombres que fueron rechazados antes de este carpetazo final son todavía más dolorosos para la afición.
Esos nombres que se esfumaron entre las manos de la directiva son los de Eduardo Águila, del Atlético de San Luis, y Víctor Guzmán, de Monterrey, jugadores por los que el Guadalajara tocó la puerta sin éxito alguno. En lugar de traer la jerarquía que Milito exigía para blindar su arco, la directiva ha decidido apostar todo a la suerte con jóvenes de la cantera como Francisco Méndez y Ángel Chávez. Esta apuesta resulta jugada para muchos, pero la justificación que dieron desde las oficinas de Verde Valle terminó por encender la furia de los seguidores más fieles.
Los jugadores por los que apuesta Chivas
Dicha justificación se basa en una visión conformista: la directiva sostiene que, al no tener doble competencia este semestre, no es indispensable contar con un plantel tan robusto. El plan maestro es esperar la recuperación de Diego Campillo para que tome las riendas de la central junto a Ángel Chávez, Luis Romo y José Castillo, dejando el resto de la responsabilidad en manos de Daniel Aguirre y Miguel Tapias. Para los altos mandos, con estos nombres basta y sobra para navegar un torneo local, ignorando por completo el riesgo de lesiones o bajas de juego. Sin embargo, detrás de esta supuesta "confianza" en el plantel actual se esconde una realidad financiera que tiene al club con las manos atadas y los bolsillos vacíos.
Esa realidad económica es un auténtico pantano financiero provocado por las salidas pendientes de futbolistas que no cuentan para Milito, pero que se niegan a abandonar el redil por sus estratosféricos sueldos. Los casos de Erick Gutiérrez y Alan Mozo son los más críticos, ya que sus altos salarios bloquean cualquier posibilidad de maniobra para registrar a un refuerzo de verdadera categoría internacional. Pero no todo es oscuridad, pues en los pasillos de Verde Valle se rumora que el dinero ahorrado en la defensa será usado para un movimiento sísmico en otra zona del campo.
El puesto a reforzar en Guadalajara
Ese movimiento sísmico apunta directamente a la zona creativa y al ataque, donde Chivas sí estaría dispuesto a soltar la billetera para complacer a su afición tras el desplante defensivo. En las últimas horas, Jesús Hernández informó que el Guadalajara lance una oferta final por Jordi Cortizo, intentando convencerlo de que el proyecto rojiblanco es el ideal para asegurar su lugar en la selección nacional. Estas negociaciones avanzan a paso lento, pero lo que se descubrió sobre el tercer jugador en la lista de deseos de Milito dejó a todos con la boca abierta.
Esa sorpresa absoluta es el renovado interés por repatriar a un atacante que pueda competir directamente con el buen momento de Armando González y la experiencia de Ángel Sepúlveda. Se trata de un perfil joven que milita en el extranjero y que llegaría para ocupar el hueco emocional que dejará la inminente salida de algunos canteranos hacia la Liga de Expansión. La directiva prefiere invertir en "magia" para la delantera que en "muros" para la defensa. El destino de Chivas parece estar sellado bajo una apuesta de "todo o nada" al ataque, dejando la portería a merced de la improvisación y la juventud.
La defensa de Chivas, a todo a nada para 2026
El riesgo es total y la presión sobre Gabriel Milito será asfixiante desde el primer minuto del Clausura 2026, pues no tendrá excusas si su sistema defensivo vuelve a colapsar por falta de piezas. La afición ya ha comenzado a manifestar su descontento en redes sociales, señalando a Amaury Vergara como el principal responsable de debilitar el equipo antes de que ruede el balón.