El fichaje de Eduardo Águila vuelve al radar de Chivas tras el movimiento de Atlético San Luis
La negociación por el mexicano llevaba varias semanas trabada, pero ahora el Rebaño la podría reactivar.
El nombre de Eduardo Águila vuelve a escena en Guadalajara luego de que Atlético San Luis anunciara la llegada de Benjamín Galindo Jr., un movimiento que podría destrabar una negociación que llevaba semanas congelada. Chivas busca sí o sí un defensa central para el Clausura 2026, pedido expreso de Gabriel Milito, y el arribo de un zaguero al conjunto potosino abre una ventana inesperada para reactivar la operación.
Desde hace tiempo, la directiva rojiblanca identificó la zaga como una zona crítica a reforzar. Por eso, junto al nombre de Víctor Guzmán (Rayados), el de Águila fue ganando fuerza en Verde Valle. Sin embargo, las charlas con San Luis se estancaron rápidamente por una postura firme del club potosino, que no tenía intención de negociar a su central titular. Esa rigidez parecía cerrar la historia, pero el escenario comenzó a cambiar en silencio.
El movimiento del San Luis que cambia el escenario
La clave apareció con el anuncio oficial de Benjamín Galindo Jr. como nuevo jugador del Atlético San Luis. Más allá del simbolismo que implica su pasado rojiblanco, lo verdaderamente relevante es su posición natural como defensa central, exactamente el mismo rol que ocupa Eduardo Águila. Y ahí surge la pregunta que hoy se hacen en Chivas: ¿Refuerzo complementario o reemplazo anticipado?
Esa duda no es menor. Hasta ahora, San Luis se había negado a sentarse a negociar y remitía cualquier interés de Chivas a la cláusula de rescisión, valuada en 6 millones de dólares, una cifra considerada elevada en Verde Valle. No obstante, la contratación de un central joven podría indicar que el club potosino ya empieza a cubrirse ante una posible salida, algo que modifica el pulso de la negociación.
Por qué Águila es una pieza difícil de soltar
La resistencia del Atlético San Luis tiene fundamentos deportivos claros. Durante el Apertura 2025, Eduardo Águila fue prácticamente inamovible: 15 partidos disputados, 14 como titular, y liderazgo constante en la última línea. Es decir, no se trata de un suplente negociable, sino de uno de los pilares del equipo, razón por la cual la directiva tunera se mantuvo firme en su postura inicial.
Sin embargo, el mercado rara vez se mueve por una sola variable. La llegada de Galindo Jr. obliga a redistribuir minutos, jerarquías y planificación defensiva. Y cuando eso ocurre, las decisiones que antes parecían imposibles empiezan a revisarse puertas adentro, justo lo que Chivas espera aprovechar.
El plan B de Milito y la presión del calendario
Mientras la negociación sigue en pausa activa, Gabriel Milito ya trabaja con alternativas. El plan inmediato contempla la continuidad de Gilberto Sepúlveda y el ascenso de Francisco Méndez, zaguero del Tapatío que ha tenido buenos torneos en la Liga de Expansión. La defensa será reforzada de una forma u otra; lo que resta definir es si será con experiencia probada o con apuesta interna.
Pero el calendario no espera. El Clausura 2026 se acerca y Chivas no quiere repetir errores del pasado en una zona que ya dio señales de fragilidad. Por eso, el movimiento del San Luis no pasó desapercibido en Verde Valle. Puede que no sea una confirmación, pero sí una señal. Ahora, con una ficha nueva sobre el tablero, la pregunta ya no es si Chivas necesita a Eduardo Águila, sino si San Luis está realmente listo para dejarlo ir.