¿Se vende el Rebaño? Amaury Vergara confiesa quiénes intentaron quitarle a Chivas
El directivo confesó que vivió momentos muy duros en el inicio de su gestión en donde se le presionó para que accediera a vender al cuadro rojiblanco.
El Club Deportivo Guadalajara estuvo cerca de cambiar de manos tras la muerte de Jorge Vergara, debido a una serie de campañas de desprestigio y presiones externas que buscaban obligar a su heredero a claudicar. Según reveló Amaury Vergara en una entrevista exclusiva para Forbes, diversos personajes aprovecharon la vulnerabilidad de su llegada al trono en 2019 para lanzar actos negativos de mala fe, pensando que el joven empresario se doblaría ante la crisis. La incógnita sobre quiénes orquestaron este plan para arrebatarle el equipo más querido de México fue despejada por el mismo presidente, quien señaló directamente a grupos que apostaron por su fracaso para comprar al club a precio de oportunidad. Esta confesión ha sacudido los cimientos de Verde Valle, pero lo que Amaury tuvo que soportar en silencio fue todavía más oscuro.
El complot de los "personajes" que buscaron el colapso financiero de Omnilife
Durante sus primeros años de gestión, Amaury no solo lidió con el luto, sino con una resistencia interna y externa que buscaba asfixiar su liderazgo. El heredero del imperio Vergara detalló que hubo personas que, lejos de apoyar la transición, se dedicaron a poner trabas con la esperanza de que Chivas fuera puesto en venta de manera inmediata. "Pensaron que bajo presión íbamos a doblarnos", sentenció Amaury, dejando claro que estos individuos intentaron aprovechar la coyuntura de incertidumbre para hacerse con el control del Rebaño Sagrado. La estrategia de estos detractores era clara: generar un ambiente de ingobernabilidad que forzara una transacción millonaria, aunque la cifra que estas personas pretendían pagar estaba muy lejos de la realidad histórica del club.
Los 800 millones de dólares: La cifra prohibida que blindó al Club América y Chivas
La razón de este asedio tiene una explicación clara en el valor estratosférico que Jorge Vergara le otorgó a la institución antes de partir. En una entrevista rescatada de ESPN, el fallecido patriarca cotizó a Chivas en al menos 800 millones de dólares, una cantidad que incluía no solo la marca, sino las instalaciones del Estadio Akron y Verde Valle. Los grupos que presionaron a Amaury sabían que adquirir al Guadalajara era el negocio del siglo, pues poseer al equipo más popular del país otorga un poder político y económico que rivaliza con el del Club América. Sin embargo, a pesar de los embates de muchos lados, la directiva decidió resistir, aunque el costo emocional de esta batalla interna dejó una herida que apenas comienza a sanar.
La resistencia de Amaury: El momento en que Chivas casi cambia de dueño
A casi siete años de aquel inicio turbulento, Amaury Vergara reafirmó que el club no está ni estará en venta, a pesar de que a muchos les encantaría pensar que podrían dirigir al Rebaño. El empresario confesó que tuvo que perseverar y resistir los embates de quienes creían que iba a rendirse ante la magnitud del paquete que significaba dirigir a Chivas y Omnilife simultáneamente. Esta etapa de "supervivencia" empresarial fue lo que forjó su actual carácter preventivo ante las ofertas externas, demostrando que el apellido Vergara sigue pesando más que cualquier cheque en blanco. La incógnita sobre su capacidad fue revelada por los resultados comerciales de la marca, aunque la sombra de aquellos que intentaron "doblarlo" sigue acechando en los pasillos de la industria.
Un legado innegociable frente a las ambiciones de los empresarios externos
Finalmente, Amaury dejó claro que Chivas es el club más querido de México, un activo que trasciende lo económico y que representa el honor de su familia. Los intentos de compra de mala fe solo sirvieron para fortalecer el sentido de pertenencia de la actual administración, que ahora se enfoca en competir de tú a tú contra el Club América en el ámbito deportivo. El mensaje para aquellos que "pensaron que bajo presión" lograrían su cometido es contundente: el Guadalajara no es una mercancía que se rinda ante actos negativos. El Rebaño se queda en casa, y la gestión actual parece haber aprendido que, en el fútbol mexicano, los enemigos a veces visten de traje y corbata en las reuniones de dueños.